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Tutela o poder notarial: ¿qué necesita su familia?
Un poder notarial lo firma una persona con capacidad; una tutela la impone un tribunal. Qué cubre cada uno, cuánto cuesta y qué pasa cuando existen ambos.
Para elegir entre tutela o poder notarial, todo se reduce a quién toma la decisión y cuándo. Un poder notarial (power of attorney) es un documento privado: una persona con capacidad lo firma, elige al apoderado y fija los límites. Una tutela (guardianship) es una orden judicial: un juez decide que la persona perdió la capacidad y nombra a alguien para actuar, con o sin el consentimiento de la persona. El primero es económico, rápido y revocable. La segunda es pública, supervisada y difícil de deshacer. Las familias suelen terminar en el tribunal porque la primera opción nunca se usó a tiempo. A continuación, cómo saber cuál se ajusta a su situación y qué ocurre cuando existen ambos a la vez.
Lo que un poder notarial puede y no puede hacer
Un poder notarial duradero (durable power of attorney) otorga a un apoderado designado autoridad sobre los asuntos financieros: pagar cuentas, administrar cuentas bancarias, vender bienes, tratar con aseguradoras y con el IRS. “Duradero” significa que sigue vigente después de que el poderdante pierde la capacidad, que es precisamente su razón de ser. Un documento separado, llamado directiva médica anticipada (advance medical directive) en Virginia, poder duradero para atención médica (durable power of attorney for health care) en el DC o mandato de atención médica (health care proxy) en New York, cubre las decisiones médicas.
Hay tres límites importantes. Primero, el poderdante debe tener capacidad el día en que firma. Un padre o una madre que ya no puede entender lo que hace el documento no puede otorgarlo válidamente, y el sello de un notario no subsana ese defecto. Segundo, la autoridad del apoderado es tan amplia como el documento. Si no menciona donaciones, bienes inmuebles o cuentas de jubilación, el apoderado puede quedar atado de manos. Tercero, un poder notarial da autoridad, pero no control sobre el poderdante. Si su padre tiene un apoderado para las finanzas, pero sigue conduciendo, rechaza los cuidados o deja entrar en casa a un estafador, el apoderado no puede impedirlo.
Lo que añade una tutela y lo que cuesta
Un tutor nombrado por el tribunal puede tomar las decisiones personales a las que un poder notarial nunca llega: dónde vive la persona, si acepta un tratamiento, quién puede visitarla. Si el problema son las finanzas, el tribunal nombra un curador (conservator) en Virginia y en el DC, o un tutor de bienes (guardian of the property) en New York. Nuestra página de tutela legal describe la petición, y la página complementaria de curatela cubre el aspecto financiero.
El precio de esa autoridad es la supervisión judicial. Hay una petición, una evaluación de capacidad, aviso a los familiares, una audiencia y, en muchos casos, una fianza. El tutor presenta informes mientras dure la orden, y un curador presenta rendiciones de cuentas que alguien en el tribunal revisa partida por partida. El procedimiento consta en el registro público. Y la persona en el centro del caso pierde derechos, por eso todas las jurisdicciones exigen que el juez considere si un poder notarial u otra herramienta menos restrictiva funcionaría en su lugar. Explicamos el umbral legal en cuándo un adulto necesita un tutor designado por el tribunal.
Cuando existe un poder notarial, pero no basta
Tener un documento firmado no siempre mantiene a la familia fuera del tribunal. Las situaciones habituales son:
- Un banco o una casa de corretaje se niega a aceptar el documento, a menudo porque es antiguo, carece de facultades específicas o se firmó en otro estado. A veces una carta de un abogado lo resuelve; otras veces, la curatela es la única manera de acceder a la cuenta.
- El apoderado está usando mal el dinero o simplemente desapareció. El poderdante no puede revocar el documento porque ya no tiene capacidad, de modo que un familiar solicita el nombramiento de un curador, y el tribunal puede suspender o dar por terminada la autoridad del apoderado.
- El documento cubre las finanzas, pero el verdadero problema es personal: rechazar atención médica, vivir en un hogar inseguro, estar aislado por un cuidador.
- El documento se firmó cuando la capacidad ya estaba en duda, y un hermano lo impugna. Entonces un procedimiento judicial tiene que resolver tanto el documento como el estado actual de la persona.
En Virginia, la Ley Uniforme de Poderes (Uniform Power of Attorney Act) le da al tribunal una manera de manejar esa superposición: si se nombra un curador, el apoderado pasa a rendir cuentas ante el curador, y el tribunal puede limitar o poner fin a la autoridad del apoderado. La misma ley permite que el poderdante designe, dentro del poder notarial, a la persona que quiere como curador o tutor si alguna vez hace falta. Los tribunales suelen respetar esa designación salvo que exista una causa justificada. Esa sola cláusula suele ser la frase más valiosa del documento.
Tutela o poder notarial: qué elegir ahora
Si la persona todavía tiene capacidad, la respuesta casi siempre es un poder notarial y una directiva anticipada, firmados ahora, con apoderados sustitutos designados y una cláusula de designación de tutor o curador. Combínelos con un fideicomiso revocable financiado (funded revocable trust) si hay bienes inmuebles o una cartera de inversiones considerable, como se explica en si un fideicomiso o un poder notarial puede evitar una curatela. Estos documentos deben formar parte de cualquier plan patrimonial, como los que preparamos en nuestra área de fideicomisos y sucesiones.
Si la capacidad ya se perdió, una petición de tutela o de curatela es la única vía, y la pregunta pasa a ser qué tan limitada puede ser la orden. Si la familia está dividida sobre quién debe ejercer el cargo, cuente con que decidirá el tribunal y con que el proceso tardará más.
La peor posición es la intermedia: la capacidad se está deteriorando, no existe ningún documento y todos esperan que otro plantee el tema. Una reunión breve con un abogado, mientras la persona todavía puede participar, convierte un futuro caso judicial en una cita para firmar.
Si está decidiendo entre tutela o poder notarial para uno de sus padres o para su cónyuge, una consulta con Capitol Law Partners puede determinar qué herramienta respaldan los hechos. Programe una consulta.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento legal. Esta comunicación no establece una relación abogado-cliente.
Sena Sahin. Asesoría clara para personas, familias y propietarios de negocios.
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