· Personal Injury Law · 7 min read
¿Un diagnóstico erróneo o tardío es negligencia médica?
Un diagnóstico erróneo es negligencia médica solo cuando un proveedor cuidadoso habría llegado antes a la respuesta correcta y la demora realmente cambió su desenlace.
A los médicos se les permite equivocarse. Un diagnóstico erróneo se convierte en negligencia médica (medical malpractice) solo cuando el proveedor llegó a la respuesta equivocada por no hacer lo que un colega cuidadoso habría hecho con el mismo paciente y la misma información, y cuando la demora resultante empeoró el desenlace. Esa segunda parte es donde se decide la mayoría de las reclamaciones por diagnóstico tardío, y es la parte en la que los pacientes rara vez piensan cuando se enteran de que un síntoma que informaron hace un año era la primera señal de la enfermedad que ahora tienen. El área de negligencia médica de Capitol Law Partners evalúa los casos de diagnóstico en ambas preguntas, porque un error evidente sin una consecuencia demostrable no es un caso.
La prueba del diagnóstico erróneo: qué habría hecho un proveedor cuidadoso con la misma información
El estándar no es si el diagnóstico fue correcto, sino si el proceso lo fue. Se espera que los proveedores tomen la historia clínica, examinen al paciente, elaboren una lista de posibles explicaciones (el diagnóstico diferencial), ordenen las pruebas que permitirían distinguir entre ellas, den seguimiento a los resultados y deriven al paciente cuando el problema escapa a su competencia. Un diagnóstico que resultó erróneo a pesar de ese proceso suele ser defendible. Un diagnóstico que resultó erróneo porque se omitió el proceso no lo es.
Los incumplimientos típicos son de este tipo: un paciente con dolor de pecho y factores de riesgo enviado a casa desde la sala de urgencias sin un electrocardiograma ni enzimas cardíacas; un bulto que se palpó pero nunca se estudió con imágenes; un resultado positivo que se archivó sin que nadie llamara al paciente; un informe de radiología que señaló un hallazgo sobre el que nadie actuó; un niño con fiebre y rigidez de cuello tratado por un virus sin una punción lumbar. En cada caso, el estándar de atención (standard of care) exigía un paso siguiente concreto, y no se dio.
El análisis tiene que resistir la mirada retrospectiva. La pregunta es qué sabía el proveedor en la consulta, no lo que mostró el estudio posterior. Esa valoración la hacen expertos de la misma especialidad, como explicamos en cómo se prueba la negligencia médica ante un tribunal.
Las afecciones detrás de la mayoría de las reclamaciones por diagnóstico tardío
Algunas afecciones generan reclamaciones porque a menudo pasan inadvertidas y, a la vez, el tiempo es determinante:
- Los cánceres, sobre todo de mama, colorrectal, de pulmón, de cuello uterino y de piel, en los que un resultado de detección que se pasó por alto o un síntoma que no se estudió con imágenes retrasa el tratamiento durante meses.
- El accidente cerebrovascular y el infarto, cuando en la sala de urgencias se atribuyen los síntomas a ansiedad, migraña o indigestión.
- La sepsis y las infecciones graves, incluidas la meningitis en niños y las infecciones posquirúrgicas.
- La embolia pulmonar, la disección aórtica y la apendicitis, que se presentan con síntomas vagos y causan la muerte cuando no se detectan.
- El embarazo ectópico y las complicaciones del embarazo que no se vigilaron.
Quién lo pasó por alto: el médico, el laboratorio, el radiólogo o el sistema
Un diagnóstico tardío suele ser una falla en cadena y no el error de una sola persona. El laboratorio informó un valor crítico a una máquina de fax. El hallazgo del radiólogo estaba en el cuerpo del informe, pero no en la impresión diagnóstica. El médico que cubría el turno nunca vio el resultado porque se envió a un médico que estaba de licencia. Al paciente se le dio de alta antes de que llegara el cultivo y nadie le dio seguimiento. Cada eslabón puede corresponder a un demandado distinto: el médico, el grupo médico, el hospital, un laboratorio externo o una empresa de imágenes. Identificar cada eslabón requiere el expediente completo, incluido el registro de auditoría (audit trail) que muestra quién vio qué y cuándo, y eso determina a quién se demanda.
Causalidad: probar que la demora cambió el desenlace
La defensa en casi todos los casos de diagnóstico es que la demora no importó. El cáncer ya estaba avanzado. El accidente cerebrovascular ya había causado su daño. La infección habría requerido la misma cirugía. Para ganar, su experto debe demostrar que, con mayor probabilidad que lo contrario (more likely than not), un diagnóstico oportuno habría producido un resultado sustancialmente mejor: una cirugía menor en lugar de una más extensa, una quimioterapia evitada, una extremidad salvada, una probabilidad de supervivencia que era probable y no solo posible.
La estadificación suele ser el campo de batalla en los casos de cáncer. Si el experto puede demostrar que el tumor estaba en una etapa más temprana cuando debió detectarse, y que el tratamiento en esa etapa probablemente habría sido curativo, la causalidad queda establecida. Si el tumor ya había hecho metástasis, la reclamación puede fracasar aunque el error haya sido claro. Las jurisdicciones difieren sobre si la pérdida de una probabilidad de recuperación inferior a la probable es indemnizable por sí misma, y esa diferencia puede decidir un caso que por lo demás sería idéntico en DC, Virginia y New York. El marco general está en qué se considera negligencia médica y qué es un mal resultado.
Plazos pensados para los casos de diagnóstico
Los legisladores reconocen que un diagnóstico omitido a menudo se descubre mucho después del error. Virginia concede un año desde la fecha en que se comunica al paciente el diagnóstico de un tumor maligno para presentar una reclamación por no haberlo diagnosticado de manera negligente, dentro de un límite máximo de diez años desde el acto. La Ley de Lavern (Lavern’s Law) de New York permite presentar una reclamación por un diagnóstico erróneo de cáncer dentro de los dos años y seis meses siguientes al descubrimiento, con un tope de siete años. La regla general de descubrimiento de DC abarca todas las reclamaciones por negligencia médica, incluidos los errores de diagnóstico. Fuera de esas excepciones se aplican los plazos ordinarios, que corren desde el error y no desde el diagnóstico, y por eso un paciente que acaba de conocer la verdad puede estar ya cerca de un vencimiento. El conjunto completo está en plazo de prescripción por negligencia médica en DC, VA y NY.
Qué reunir antes de una revisión
Reúna los expedientes de la consulta en la que se informó el síntoma por primera vez, no solo los del proveedor que finalmente hizo el diagnóstico, junto con cada resultado de prueba y cada estudio de imagen intermedio. Anote de memoria la cronología mientras esté fresca: lo que usted informó, lo que le dijeron, el seguimiento que le prometieron. Si la demora terminó en un fallecimiento, la reclamación sigue adelante en nuestra área de muerte injusta, con la misma prueba de causalidad y un plazo de dos años desde la fecha del fallecimiento.
Si una afección se pasó por alto o se diagnosticó tarde y su tratamiento o su pronóstico cambiaron por ello, una consulta con Capitol Law Partners puede evaluar tanto el error como si la demora marcó una diferencia. Programe una consulta.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento legal. Esta comunicación no establece una relación abogado-cliente.
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