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Cancelación de deportación: quién califica ante la corte de inmigración

La cancelación de deportación solo la concede un juez de inmigración a quien cumple cada requisito. Vea quién califica y qué exige la prueba de dificultad.

La cancelación de deportación solo la concede un juez de inmigración a quien cumple cada requisito. Vea quién califica y qué exige la prueba de dificultad.

La cancelación de deportación (cancellation of removal) es un alivio migratorio que solo un juez de inmigración puede conceder, y únicamente está disponible para personas que ya se encuentran en un proceso de deportación (removal proceedings). No puede solicitarla ante USCIS ni antes de que el DHS presente una Notificación de Comparecencia (Notice to Appear). Si usted califica, el juez cancela la orden de deportación y, en el caso de quienes no son residentes permanentes, ajusta su estatus al de residente permanente legal. Si no cumple un solo requisito, el juez no tiene facultad para concederla. Por eso, la primera tarea en cualquier caso en el que la estrategia sea la cancelación es contrastar cada requisito con su historial real antes de responder a los cargos en la audiencia preliminar (master calendar hearing).

Dos modalidades de cancelación de deportación

La Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA) establece dos formas distintas de cancelación de deportación, y tienen poco en común aparte del nombre.

La primera, prevista en la INA 240A(a), es para residentes permanentes legales que han quedado sujetos a deportación, por lo general debido a una condena penal. La segunda, prevista en la INA 240A(b), es para personas que nunca han tenido green card y han vivido mucho tiempo en Estados Unidos sin estatus. Los formularios de solicitud también son distintos: el Formulario EOIR-42A para residentes permanentes y el Formulario EOIR-42B para todos los demás. Ambos se presentan ante la corte de inmigración; la tarifa de presentación se paga a USCIS y los datos biométricos se toman antes de la audiencia.

En nuestra práctica de defensa contra la deportación vemos a muchas personas que suponen que califican para la modalidad de diez años porque llevan más de una década aquí. El requisito de tiempo es la parte fácil. El requisito de dificultad es donde se decide la mayoría de los casos.

Requisitos para quienes no son residentes permanentes

Para obtener la cancelación conforme a la 240A(b), usted debe probar cuatro cosas:

  • Diez años de presencia física continua en Estados Unidos inmediatamente antes de la solicitud.
  • Buen carácter moral durante esos diez años.
  • Ninguna condena por un delito incluido en las secciones 212(a)(2), 237(a)(2) o 237(a)(3) de la INA, que en conjunto abarcan la mayoría de los delitos que implican vileza moral (crimes involving moral turpitude), los delitos relacionados con sustancias controladas, los delitos con armas de fuego y el fraude documental.
  • Dificultad excepcional y extremadamente inusual (exceptional and extremely unusual hardship) para su cónyuge, padre, madre o hijo que sea ciudadano estadounidense o residente permanente legal.

Su propia dificultad no cuenta. Debe existir un familiar calificado al momento de la decisión, y un hijo que cumple 21 años antes de que el juez resuelva deja de ser un hijo calificado. La carga de la prueba recae en usted respecto de cada requisito, y además de la elegibilidad el juez ejerce su discreción.

Cómo se cuentan los diez años

La presencia física continua se mide hacia atrás desde la fecha en que se detiene el reloj, no desde la fecha de su audiencia. Dos hechos detienen el reloj: la entrega de una Notificación de Comparecencia (NTA) que indique la hora y el lugar de la audiencia, o la comisión de uno de los delitos enumerados. Según las decisiones de la Corte Suprema en Pereira v. Sessions y Niz-Chavez v. Garland, una NTA que omite la hora y el lugar de la audiencia no detiene el reloj, y un aviso de audiencia posterior no lo subsana. Muchas personas cuyas NTA se emitieron antes de esas decisiones tienen más tiempo computable del que creen.

Las ausencias también importan. Un solo viaje al extranjero de más de 90 días, o varios viajes que sumen más de 180 días durante el período de diez años, interrumpen la presencia continua. Los viajes cortos no la interrumpen, pero tendrá que documentarlos.

Qué significa dificultad excepcional y extremadamente inusual

Es un estándar más alto que el de dificultad extrema que se aplica a los perdones migratorios (waivers). La Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA) lo ha descrito como una dificultad sustancialmente mayor que la que normalmente sufre una familia cuando se deporta a uno de los padres o a un cónyuge. Un ingreso menor, un sistema escolar peor o la tristeza por la separación son consecuencias ordinarias de la deportación y rara vez sostienen el caso por sí solas. Los jueces evalúan el panorama completo: una condición médica grave de un hijo que no puede tratarse en su país, la discapacidad de un familiar que depende de su cuidado diario, el número y la edad de los familiares calificados, las condiciones en el país al que sería deportado y la dependencia económica de la familia respecto de usted. Las solicitudes más sólidas combinan evaluaciones médicas y psicológicas con expedientes escolares, registros financieros y pruebas sobre las condiciones del país.

Requisitos para residentes permanentes

La cancelación conforme a la 240A(a) tiene tres requisitos: haber sido admitido legalmente como residente permanente durante al menos cinco años, haber residido de forma continua en Estados Unidos durante siete años después de haber sido admitido en cualquier estatus, y no haber sido condenado por un delito grave agravado (aggravated felony). La regla de interrupción del tiempo (stop-time rule) se aplica a los siete años de la misma forma en que se aplica a la modalidad de diez años. No hay requisito de dificultad. En cambio, el juez sopesa los factores positivos (lazos familiares, tiempo de residencia, empleo, servicio, rehabilitación) frente a los negativos (la gravedad de los antecedentes penales y cualquier infracción migratoria). Un residente permanente puede recibir este alivio solo una vez en la vida.

Como la prohibición por delito grave agravado y la regla de interrupción del tiempo dependen de la disposición legal exacta bajo la cual se dictó la condena, el análisis se superpone en gran medida con el terreno donde se cruzan el derecho penal y el migratorio (lo que en inglés se llama crimmigration): son los elementos del delito estatal, no los hechos de lo ocurrido, los que determinan si la condena lo descalifica.

Quiénes quedan excluidos sin importar el tiempo

Algunas personas no pueden recibir la cancelación de deportación sin importar cuánto tiempo lleven aquí. Las prohibiciones incluyen a quienes hayan perseguido a otros, a quienes entraron como tripulantes o en ciertas categorías J-1, a quienes ya recibieron una cancelación o una suspensión de deportación, y a quienes recibieron una orden de deportación en ausencia (in absentia) por no comparecer sin circunstancias excepcionales dentro de los últimos diez años. Si cualquiera de estas situaciones podría aplicarse a usted, dígalo en la consulta. Descubrir una prohibición después de un año preparando pruebas de dificultad es un error costoso.

El límite anual y qué ocurre después de la aprobación

El Congreso limita el número de cancelaciones que se conceden cada año fiscal a quienes no son residentes permanentes. Cuando se alcanza el límite, los jueces que están listos para conceder el alivio reservan sus decisiones y el caso espera un número disponible en un año posterior. La espera no afecta su elegibilidad, pero significa que puede permanecer en el proceso, con permiso de trabajo, durante algún tiempo después de la audiencia.

Cuando se concede el alivio, la corte emite una orden y usted se convierte en residente permanente legal a partir de esa fecha. Si se le niega la cancelación, puede apelar ante la Junta dentro de los 30 días siguientes, y nuestra práctica de apelaciones y mociones ante la BIA se encarga de esas apelaciones. En particular, la determinación sobre la dificultad ahora puede revisarse en la corte federal como una cuestión mixta de hecho y de derecho, por lo que una denegación no es necesariamente el final.

Para una visión más amplia de cómo se desarrollan las audiencias en la corte de inmigración, consulte nuestra página de defensa en procesos de deportación.

Si se encuentra en un proceso de deportación y cree que podría calificar para la cancelación de deportación, una consulta con Capitol Law Partners permite contrastar cada requisito con su historial antes de su próxima audiencia. Programe una consulta.

Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento legal. Esta comunicación no establece una relación abogado-cliente.

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